El tendón de Aquiles conecta los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón. La tendinitis puede causar dolor y rigidez en la parte posterior del tobillo, cerca del talón o un poco más arriba.
El tratamiento suele comenzar sin cirugía: modificar las actividades, ajustar el calzado y realizar fisioterapia o ejercicios indicados para el tipo de lesión. Algunos pacientes necesitan una bota de forma temporal. Si el dolor persiste, el Dr. Miller evalúa otras opciones, incluida la cirugía cuando corresponde.
Preguntas frecuentes
¿Los mismos ejercicios sirven para todos los problemas del tendón de Aquiles?
No. El programa para el dolor en la parte media del tendón puede ser diferente del indicado para el dolor en su unión al talón. Algunos movimientos pueden empeorar los síntomas de inserción. El plan debe ajustarse al diagnóstico y a su tolerancia.
¿Necesito una resonancia magnética antes de consultar por el tendón de Aquiles?
No siempre. La historia clínica y la exploración suelen aportar información útil, y las radiografías pueden mostrar cambios del hueso. La resonancia se considera cuando ayuda a evaluar daño del tendón, aclarar el diagnóstico o planificar el tratamiento.
¿Un chasquido repentino con debilidad nueva es lo mismo que una tendinitis crónica?
Un chasquido repentino seguido de debilidad puede indicar una rotura del tendón de Aquiles y necesita evaluación oportuna. No debe suponerse que se trata del mismo problema que un dolor de larga duración. La exploración permite identificar la lesión y los pasos a seguir.