Un dedo en martillo presenta una flexión anormal en una de las articulaciones de los dedos menores del pie. Puede causar dolor, rozaduras o callos y hacer difícil encontrar zapatos cómodos. La deformidad puede ser flexible o rígida.
El calzado amplio, las almohadillas y algunos ejercicios o soportes pueden reducir la presión y las molestias. Si el dolor persiste o la deformidad dificulta caminar, el Dr. Miller puede valorar una corrección quirúrgica adaptada al problema.
Preguntas frecuentes
¿Por qué importa si el dedo en martillo es flexible o rígido?
Un dedo flexible todavía puede enderezarse durante la exploración; uno rígido mantiene una flexión fija. Esta diferencia, junto con las zonas de presión y la alineación, ayuda a elegir las medidas sin cirugía o los procedimientos que podrían ser útiles.
¿Se puede tratar un dedo en martillo sin cirugía?
El calzado con más espacio para los dedos, las almohadillas y ciertos ejercicios pueden reducir la irritación, especialmente si el dedo sigue flexible. Estas medidas pueden no corregir por completo una deformidad establecida. El dolor o el roce que daña la piel merecen evaluación.
¿También se revisa un juanete o el resto del pie al evaluar un dedo en martillo?
Sí. Un juanete, la falta de espacio entre los dedos u otro problema de alineación pueden influir en la presión sobre los dedos menores. El Dr. Miller examina todo el antepié. Algunos pacientes necesitan tratar más de una deformidad.