Los tendones peroneos recorren la parte externa del tobillo y ayudan a mover y estabilizar el pie. Pueden presentar irritación, cambios degenerativos o desgarros que causan dolor con la actividad.
El tratamiento suele comenzar con ajustes de actividad, apoyo con una tobillera o bota cuando corresponde y fisioterapia. Si existe un desgarro u otro problema que no mejora con estas medidas, el Dr. Miller puede valorar una reparación quirúrgica.