La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune que puede causar dolor, hinchazón, rigidez y deformidad en las articulaciones de los pies y los tobillos. A menudo afecta ambos lados del cuerpo.
El control de la enfermedad requiere tratamiento médico, generalmente con un reumatólogo. El calzado, las plantillas, las ortesis y la rehabilitación pueden ayudar a proteger las articulaciones. La cirugía se considera para determinados problemas de dolor, alineación o función; no cura la enfermedad autoinmune.