Las uñas encarnadas, los hongos, las verrugas, los callos y las lesiones por presión pueden causar molestias en el pie. Problemas distintos pueden parecerse, por lo que conviene confirmar la causa antes de elegir un tratamiento.
El Dr. Miller evalúa el problema y puede recomendar tratamiento o coordinar la atención con otro especialista cuando corresponde. Una herida, secreción o enrojecimiento que aumenta necesita atención, especialmente si tiene diabetes, pérdida de sensibilidad o mala circulación.